Jefe de la empresa discográfica ABKCO, Allen Klein trabajó durante sus más de cincuenta años de carrera como mánager de importantes grupos como los Rolling Stones y los Beatles. Sus estrategias comerciales, un tanto controvertidas, le crearon cierta impopularidad entre algunas bandas, aunque consiguió contratos millonarios para muchos de sus clientes.
Klein nació el 18 de diciembre de 1931 en Newark, Nueva Jersey, en el seno de una familia judía que había emigrado de Hungría. Trabajó desde muy joven y asistía a clase por las noches, graduándose en 1956 en el Upsala College en Nueva Jersey.
Sirvió en el ejército de Estados Unidos antes de empezar a trabajar en una empresa de contabilidad en Manhattan. En 1957, junto con su mujer, creó una empresa que más tarde acabaría convirtiéndose en ABKCO Music & Records, uno de los sellos independientes más importantes de esta industria. En 1963 obtuvo uno de sus primeros logros cuando ayudó al cantante Sam Cooke a obtener un contrato millonario que le permitía, además, controlar su repertorio.
Entre 1965 y 1970 representó a los Rolling Stones, quedándose con el veinte por ciento de sus ingresos. Cuando los Stones quisieron deshacerse de él, debieron cederle los derechos de las grabaciones originales de canciones como (I can't get no) Satisfaction o Jumpin' Jack Flash. En 1989, Mick Jagger dijo en una entrevista que Klein "estaba muy por delante de sus tiempos" y que, a pesar de que el grupo había estado sólo cuatro años con él, "las consecuencias aún siguen sintiéndose".
Keith Richards describió la relación de la banda con Klein como "el precio de una educación". Paralelamente, a principios de 1969 Klein empezó a convencer a John Lennon para que le contratara y poco después George Harrison y Ringo Starr también lo apoyaron.
Sin embargo, Paul McCartney se negó, ya que prefería como representante a su suegro, Lee Eastman, abogado de Nueva York. Con su persistencia y sus complejas maniobras, Klein consiguió finalmente el contrato con los Beatles, aunque no pudo hacerse con los derechos de sus canciones. Siendo el mánager del cuarteto de Liverpool, Klein renegoció en 1970 un nuevo contrato con el grupo, hasta su disolución, que tuvo lugar ese mismo año.
Harrison rindió un "homenaje" a Klein con una versión de Beware of Darkness que llamó Beware of ABKCO. En 1971, a pesar de todos los problemas, Harrison volvió a colaborar con Klein para participar en un concierto benéfico por Bangladesh en el Madison Square Garden de Nueva York. Los fondos no llegaron a Bangladesh hasta diez años después debido a problemas fiscales.
Astuto e influyente, Klein consiguió el éxito en la sombra de la música. "No me hables de ética. Todos van a lo suyo. Es como una guerra. Eliges tu bando al principio y a partir de ese momento empiezan a dispararte. Aquel a quien derrotes será quien te acuse de falta de ética", afirmó en una entrevista concedida a la revista Playboy en 1971. En 1979 fue condenado por evasión fiscal a dos meses de prisión. Klein produjo también una trilogía de spaghetti westerns escritos por Tony Anthony. Las dos primeras películas, A stranger in town y The stranger returns, fueron divulgadas en Estados Unidos por MGM.
Debido a una discusión con MGM, el último de los tres films, The silent stranger, no se emitió hasta siete años después. Klein and Anthony también colaboraron con la película Blindman, donde destaca la aparición de Ringo Starr.


