Lo que hoy es sinónimo de belleza y "glamour" mañana puede ser una enfermedad peligrosa, de alto sufrimiento y mortal.
Exponerse al sol sin responsabilidad puede traer consecuencias nefastas para la saludEFE
Los expertos en la salud de la piel, que se reúnen estos días en Chicago con motivo del 46 Congreso Anual de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO), han alertado de que la exposición reiterada al sol es una de las principales causas por las que el cáncer de piel se ha disparado. Así lo asegura el presidente del Grupo de Estudio del Melanoma Español, Salvador Martín Algarra, quien ha subrayado que la moda de exponerse al sol de forma exagerada, episódica e irracional ha aumentado en los últimos 30 años la incidencia del melanoma avanzado, el tipo de cáncer de piel más mortífero, un 237 por ciento. Algarra ha indicado su preocupación por una enfermedad que "está aumentando mucho" en Europa, Estados Unidos y Australia.
Hasta tal punto ha aumentado los casos de este tipo de cáncer, que mientras que la mortalidad en el resto de cánceres ha disminuido en general un 17 por ciento entre 1995 y 2005, las muertes por melanoma se han incrementado un 32 por ciento, de acuerdo a datos aportados en ASCO por el doctor Axel Hauschild, del departamento de Dermatología de la Universidad de Kiel, en Alemania.
Según los expertos, la radiación solar tomada de una forma responsable y regular es beneficiosa para la salud: previene la osteoporosis y otro tipo de enfermedades y las vitaminas del sol penetran en el cuerpo. Pero lo alarmante es la forma descriminada en la que se toma el sol. Los expertos lo achacan a que estar bronceado se asocia con la moda y el "glamour", lo que rodea a lo moreno como sinónimo de "belleza". Esta mentalidad impulsa a muchos hombres y mujeres a tumbarse al sol durante "ocho horas un día en verano y luego a pasar cuarenta días sin que les dé el sol porque no salen de la oficina", señaló Martín Algarra, quien aseguró que "los noruegos y los suecos que vienen a tomar el sol a España cada verano y se exponen 'vuelta y vuelta' tienen mucho más riesgo".
Genética
Este experto señaló que, si bien es cierto que la genética está más "directamente relacionada" con la aparición de un melanoma que la exposición al sol, y por lo tanto, tener antecedentes familiares de esta enfermedad tiene "más peso" en la probabilidad de desarrollar un cáncer de piel de este tipo, por otro lado, "la genética no se puede cambiar", mientras que los hábitos de exposición al sol sí, por lo que subrayó la importancia de "mantener en primera línea" las campañas en contra de tomar el sol de manera "exagerada".
Proteger a los niños
El presidente del Grupo de Estudio del Melanoma Español alertó sobre la necesidad imperiosa de proteger especialmente a un grupo de riesgo: los niños. Ello se debe a que cuando un niño toma el sol deliberadamente y sin protección tiene muchas más posbilidades de contraer un cáncer de piel llegada la edad adulta. Además se aconsejó "incluir el chequeo dermatológico dentro de la rutina higiénica", para controlar la evolución de los lunares, sobre todo en el caso de personas que tienen muchos lunares o con antecedentes familiares, ya que estas personas tienen "más probabilidad" de desarrollar melanoma, señaló Hauschild. La única forma de detectar un melanoma es mediante una biopsia, extirpando el lunar sospechoso o parte del mismo. Sin embargo, los primeros signos del melanoma pueden observarse a simple vista y consisten en lunares asimétricos, borde irregular, con color variable, con diámetro de más de seis milímetros y con una evolución de la forma, el borde, el color o el tamaño.
Melanoma: mortal si está en la fase avanzada
El riesgo del melanoma es descubrirlo en una fase avanzada con ramificaciones en otras partes del cuerpo. Entonces es cuando el pronóstico es "muy grave", y el tiempo de supervivencia es de seis a nueve meses. Sólo entre el 25 y el 35 por ciento superan el año de vida si la enfermedad está muy avanzada, explicó Martín Algarra.
Algunas estadísticas
Según la OMS, cada año se declaran cerca de 130.000 melanomas y, más de dos millones de casos de otros cánceres cutáneos, observando un incremento de la incidencia en los últimos años de entre un 3 y un 8 por ciento.
Cada año se diagnostican en Europa 62.000 casos de melanoma avanzado, o lo que es lo mismo con metástasis en otras partes del cuerpo. Es el octavo tipo de cáncer más diagnosticado en mujeres y el decimoséptimo más común en hombres en el continente.
Además, la incidencia de este tipo de enfermedad es la que más crece en hombre y la segunda que más está aumentando en mujeres. Uno de cada tres cánceres diagnosticados en todo el mundo es cutáneo y calcula que son más de 66.000 las muertes anuales debidas a los melanomas.
En España hay 4.000 nuevos casos de melanoma al año, con un balance del 90 por ciento de muertes. Se estima igualmente que una de cada cinco personas de 70 años va a padecer al menos un cáncer de piel.
