Tenía 77 años y padecía la enfermedad de Alzeimer. Era Allen Klein y había sido uno de los mayores magnates de la industria discográfica. Conquistó a los Beatles y a los Rolling Stones. Como manager, representó a estrellas como SamCooke, The Animals, Herman's Hermits y Bobby Darin. El funeral de Allen tendrá lugar mañana en Nueva York.
La mala fama de un tiburón de los negocios con técnicas poco éticas
Para muchos, Allen Klein era un astuto bussinessman que tuvo un papel clave en la disolución de The Beatles. En el 1967 acudió a ellos para quedarse con el puesto de Brian Epstein, manager de la banda. Al morir Epstein se hizo con el control de The Beatles.
En 1969 tuvo contacto con Lennon para "ofrecerle su ayuda" en un momento en el que Apple Corps estaba drenando las arcas de la fracturada banda. Todos los miembros del grupo estaban de acuerdo con Klein menos Paul McCartney, que prefería la experiencia legal de su suegro. Klein trató de asegurar el control sobre los derechos de autor de los Beatles en favor del grupo, pero no tuvo éxito. Michael Jackson terminó teniendo los derechos 16 años después. Aunque Klein consiguió un buen acuerdo, las relaciones entre los miembros de la banda ya estaban rotas y The Beatles se disolvió finalmente en 1970.
Sus técnicas en los negocios eran muy temidas, ya que el empresario obligaba a sellos discográficos a hacer acuerdos millonarios con sus clientes. En un número de la revista Playboy del año 1971 declaraba: "No me hablen de ética. Cada hombre se hace a sí mismo. Es como una guerra. Se elige el lado primero y desde entonces, se reciben disparos. El hombre al que le disparas probablemente diga que no tienes ética ¿Y qué?". En la misma entrevista declaraba que "el negocio de la música está compuesto al 99% de perdedores sin talento que no pueden ver de frente a un ganador. Yo soy un ganador, y si quieren intentar amargarme el éxito insultándome, que lo hagan. No me importa una mierda".
1979 fue un duro golpe para Klein. Lo sentenciaron a dos meses en prisión por evasión tributaria, y su reputación quedó dañada. The Rolling Stones abandonaron a Klein, aunque le tuvieron que entregar los derechos de sus grabaciones master y de canciones famosas como (I Can't Get No) Satisfaction y Jumpin' Jack Flash.
Pero lo indiscutible es que Klein era un maestro de los negocios en el mundo de la música. Fundó la empresa ABKCO Music & Records a finales de los 50. Su compañía creció hasta tal punto que llegó a ser una de las principales discográficas del mundo. Ahora ABKCO es controlada por la familia de Klein, en concreto su hijo Jody es el presidente. La división de edición musical de ABKCO administra más de 2.000 derechos de autor, incluyendo canciones de grandes astros como Mick Jagger y Keith Richards, Bobby Womack, Ray Davies y Pete Townshend.

